sábado, 12 de mayo de 2012

Adiós

Entonces me enteré que en una revista de esas que no leo Mauricio Vargas escribió una columna sobre Bogotá. Supe porque muchas personas me pidieron que le escribiera una respuesta como la que le había hecho en diciembre cuando Carolina Sanín también se fue de Bogotá. Alguien por Twitter me la mandó y a Mauricio Vargas sólo me resta decirle adiós.

Adiós porque lo que él está sintiendo es lo que está pasando en la ciudad que está en plena debacle; adiós porque Bogotá parece estar resignada a revivir gran parte de su historia en la que sólo era el centro político del país porque la economía, la sociedad y la cultura estaban en otra parte; adiós porque otra vez la élite que ha gobernado y usufructuado a Bogotá quiere salir corriendo cuando las cosas no salen a su gusto.

Gracias por entregarnos una ciudad por construir, el reto es más interesante. Hace 10 años yo no habría ni querido gobernar esta ciudad, todo parecía hecho y todo parecía estar funcionando. Entonces, la élite que mejoró la ciudad se confió y en lugar de innovar se empeñó en proponer lo mismo. Esa misma élite cuando perdió el gobierno entonces prefirió ofrecer sus logros a cambio de 'gobernabilidad', es que en Bogotá poco nos gusta hacer oposición. Hoy otra vez nos toca construir la ciudad.

Si lo logramos de pronto le den ganas de venir a Bogotá más a menudo, si no lo logramos al menos usted ya habrá salido corriendo y nosotros con el rabo entre las piernas tendremos que seguirle sus pasos.


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