jueves, 23 de junio de 2011

Del orgullo gay

Soy orgulloso, estoy feliz de haber nacido en Colombia, en una familia liberal, en un pueblo
pequeño con pretensión de ciudad, de crecer en finca montando a caballo. Estoy orgulloso de
estudiar en la universidad pública y de que hasta cuatro generaciones antes en mi árbol
genealógico hay profesionales. Estoy orgulloso, también, de ser gay. Me gustan los hombres y
nunca supe si era algo que venía en mi ADN o que aprendí. Dudo que mis papás me hayan
enseñado a ser marica pero uno nunca sabe.

Estoy orgulloso de decirle que no a trabajos que preguntan si soy gay. A ellos les debería
importar si soy profesional y competente. Estoy orgulloso de tener amigos que saben que me
gustan los hombres y que respetan y quieren a mis parejas. Estoy orgulloso de vivir en una
ciudad en la que viven otros 600.000 maricas como yo.

Soy un estereotipo viviente, me gusta Shakira y Britney Spears, escucho Cher con bastante
regularidad y veo Will and Grace. Soy amanerado, antes de saber que me gustaban los
hombres me gustaba coser y cocinar, nunca jugué bien fútbol y pocas veces me di puños con
mis compañeros del colegio. Siempre fui un maricón, antes me daba miedo aceptarlo, ahora es
parte fundamental de como vivo mi vida ser un maricón.

He sido un defensor de los derechos de igualdad y equidad. Gracias a una acción judicial que
pusimos con un amigo Colombia es el primer país del mundo que obligó a la Cruz Roja a
reconocer que los homosexuales pueden donar sangre porque el riesgo de contacto de
enfermedades venéreas es prácticamente igual al de los heterosexuales. He participado en las
audiencias públicas en las que la Corte Constitucional ha definido derechos patrimoniales y
matrimoniales para las parejas LGBT y mandé cartas a más de 50 senadores y representantes
cuando estaban discutiendo la ley de derechos patrimoniales para todas las parejas.
Detesto las expresiones de odio de nuestra sociedad en contra de las personas LGBT. Sin
embargo, en cierto modo, los entiendo. Mi mamá solía ser tan homofóbica como la mayoría de
las personas por la calle, detestaba a los maricas, creía que todos nos íbamos a contagiar de
SIDA y que todos éramos una parranda de promiscuos sin posibilidad de tener parejas
estables. No era raro que pensara así, cuando veía maricas por la calle solían ser peluqueros
con voces desesperantes y mucho más femeninos que la mayoría de las mujeres; cuando un
marica aparecía en la televisión tenía unos rasgos visuales muy parecidos; cuando veía las
marchas del orgullo eran una parranda de hombres dándose besos todos con todos,
encaramados en carrozas de carnaval.

El orgullo gay fue una manifestación pacífica que surgió en los años 70 en Estados Unidos
como una muestra en contra de las medidas policiales y el odio sembrado por las comunidades
religiosas en contra de los homosexuales. Su “lucha” se combinó con diferentes formas de
feminismo, antiracismo y defensa de la vida. Hoy en día casi todas las grandes ciudades del
mundo conmemoran el orgullo gay.

Lo hacen porque algunas organizaciones creen que es la mejor forma de dar visibilidad a una
porción creciente de la sociedad. Está bien, podría ser así. Sin embargo, se ha cruzado con un
carnaval que promueve la promiscuidad y que caracteriza los estereotipos. Muchos de los que
marchan no lo hacen para defender sus derechos y reclamar las injusticias; lo hacen porque
están esperando la celebración en el bar de moda o conseguir alguien con quién tener sexo esa
noche. La noche del domingo 26 de junio es justo antes de un festivo y muchos bares tendrán
atención especial, los moteles de Bogotá hacen descuentos para parejas LGBT y es casi
imposible entrar a lugares como Theatron o The End.

Cada quien va a los eventos públicos que le plazcan. A mí por favor no me inviten a ningún
orgullo, que verlos a ustedes entaconados y maquillados me produce desespero y no me parece algo de lo que deba estar orgulloso

9 comentarios:

  1. Muy bueno el post, yo tampoco asisto a ese tipo de manifestaciones ya que solo fui una vez y mas que una marcha por los derechos, me parece un circo al que va todo el mundo a reírse y a ridiculizar a la comunidad LGBT.

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  2. Nunca he ido a una marcha gay, el domingo será la primera. Después le diré que pienso al respecto.

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  3. Es lo mismo que pasa en el carnaval de los gays acá en Barranquilla. Me parece que se exponen a ridiculizarse porque la gente aún no los ve como una persona común y corriente... Pero igual todo el mundo se divierte, espero que hasta ellos lo hagan igual. Sin embargo para mi es así.

    Hey! Si acá en mi pueblo hay mucho más gay por todas parteees!! Jajaj deberías venir algún día.

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  4. ¡Ay tan gay!, mentiras, fuera de chiste. Confieso que esta entrada me gusto, esos desfiles son tal cual como lo escribe el autor, pero a la vez es muy importante que las personas se den cuanta que todos en este puto planeta somos iguales, nadie es más ni menos, tenemos los mismos derechos todos y no es justo que Ustedes, miles de personas sigan sufriendo y sufriendo porque unos cuantos siguen jodiendo y jodiendo y no quieren aprobar nada.
    Sí, es cierto hay unos que se pasan de maricones, pero Rodrigo es un fiel ejemplo de la trasparencia, la igualdad y el respeto. Apoyo y seguire apoyando todas estas buenas cusas por la igualdad y la justicia.

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  5. En serio que le pegaste con toda Ro, me parece denigrante el show de ese tipo de manifestaciones, es terrible como los maricas creen que la mejor forma de exigir igualdad es separarse del resto de la sociedad y mostrar que tan diferentes e inmaduros son. Estoy en total desacuerdo con esa maricada!

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  6. Será mi primera vez también, nunca antes había tenido interés por las mismas razones que se exponen en el post. Mañana iré con los cientos de personas que no están interesados ni en un carnaval, ni en una rumba, ni en un espectáculo, sino en un espacio para reclamar los derechos que todavía no tenemos.

    Ya veremos si sirve de algo o no y si no se pierde el esfuerzo político en medio de la festividad.

    Le daré un chance.

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  7. me gusta... el último párrafo me pone a pensar sobre algo que me dijeron hoy: el día del orgullo gay es un negocio aqui y en todo el mundo. El capitalismo se enriquece mientras que los maricas se automarginan. Lo más triste es que lo disfrutan.

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  8. @criss_santander8 de julio de 2011, 1:04

    Ro, me encanta como escribes, haces excelentes puntos. Aunque te cuento que aqui en Toronto, la semana de orgullo gay es una celebracion total, hay cientos de eventos en la ciudad, la mayoria de los eventos son muy sencillos y no tienen toda la parafernalia del carnaval. Uno de mis favoritos se llama "Pride Pub". Cada anio voy, nos tomamos unos tragos, bailamos y con mi presencia les digo que los apoyo. Por otro lado el carnaval es donde salen todos los colores del arcoiris, literalmente. La calle por donde pasa el carnaval, se viste de colores. La gente y los establecimientos comerciales se visten de banderas multicolor dandole su apoyo a las comunidades lgtb. Si, lo reconozco; veo piel, mucha piel. Pero es verano, hace muchisimo calor y un sol tremendo, hasta el menos gay de todos termina quitandose la camiseta. Si, veo maquillaje, bastante maquillaje. Hombres, que sacan sus verdaderos colores, sin miedo, es lo que son, es lo que sienten. La mayoria de las personas con las que trabajo son gays, tal vez el 80%, tanto hombres como mujeres asisten al evento. Ese es el mejor dia del anio para salir con los amigos, cambiar los estereotipos y mostrar los verdaderos colores, el orgullo!

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