sábado, 21 de agosto de 2010

El gobierno de Santos II

En el anterior post escribí algunas impresiones optimistas de lo que creo será el gobierno de Santos. Tomaré ese texto para alentar unas divagaciones menos optimistas, al menos para los que pensamos diferente. Antes haré lo que considero una aproximación (o explicación) histórica para rematar en el escenario que creo puede pasar en este país en los próximos años.

Nuestro país, conservador y confesional, empezó a cambiar con la irrupción de la vida urbana, la creación de la incipiente industria y la consolidación de la clase media burguesa y la clase media baja obrera. Este proceso empezó en los albores de la década de los 50 y se mantuvo por los siguientes 20 años. No es gratuito que los votos hayan favorecido a la ANAPO en 1970 ni que una creciente cantidad de personas estuvieran de acuerdo con los postulados más sociales de las guerrillas durante la década de los 80. Ejemplos claros fueron los tristemente célebres funerales de líderes liberales o de izquierda.

El carácter de la incipiente izquierdización de la sociedad se dio en 1990 cuando una gran parte de los miembros elegidos a la Asamblea Nacional Constituyente eran líderes de izquierda o liberales. Tanto así que el Partido Consevador tuvo que nombrar constituyentes con reconocidas marcas sociales para poder hacer parte de la coalición que reformó la obsoleta carta de 1886. El resultado fue una carta que reconoce cientos de derechos y que ampliaba la base social de trabajo del gobierno nacional.

El impulso de la izquierdización se vio truncado por dos motivos graves, uno la constante desilución de ese nuevo modelo de Estado y la terrible presión de la guerrilla en contra de la población civil. Así, la clase media vio como secuestraban sin cesar a personas de cualquier extracción social, los habitantes de pueblos veían como la guerrilla destruía sus poblaciones y en general aparecía un fenómeno de legitimación de todo aquello que promoviera la contrainsurgencia. El común denominador de la población se empezó a derechizar. El punto cúlmen de la derechización del país fue la llegada de Álvaro Uribe a la presidencia, con él el proyecto nacional más social pareció desaparecer.

El nuevo presidente también es de derecha y parece estar destinado, como dije en el anterior post, a tener un gobierno que mejore las condiciones de muchas personas, tanto incrementando el ingreso de la clase media como sacando de la pobreza a miles de personas. Si esto se logra es posible que la derechización del país se consolide. Hoy es muy fácil encontrar falencias en el gobierno de Uribe y hacer valer las posiciones sociales de una izquierda diezmada. Si en 8 años el panorama para los pobres es alentador no habrá argumentos en su contra.

Y ahí viene justo el problema, será difícil pensar diferente y las mayorías con facilidad pueden atropellar a las minorías. No es posible pensar que el Polo Democrático o los Verdes irán a hacer contrapeso, los primeros por desorganizados y corruptos y los segundos por novatos y egocéntricos. Honestamente espero que Santos haga un buen gobierno, este país necesita mejorar. También me preocupa que sea un buen presidente, si lo logra después quién va a legitimar la diferencia.

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