martes, 6 de julio de 2010

Y ahora qué con el PT

Este año algo va a suceder algo inédito en la política brasilera: por primera vez desde que se acabó la dictadura en el vecino país Luis Inácio Lula Da Silva no estará en el tarjetón electoral. Que su nombre no esté en la competencia, oficialmente, no significa que Lula no hará parte de la campaña electoral y que su imagen será un asunto definitivo para los votantes.

La competencia empezó muy temprano, hace ya dos años durante las elecciones locales, en las que el Partido dos Trabalhadores PT hizo grandes apuestas y se aseguró sendas derrotas. En Sao Paulo, la candidata oficial era Martha Suplicy, una ex ministra de Lula y hermana de uno de los fundadores del PT. Desde el principio Lula dijo que Suplicy sería alcaldesa de Sao Paulo y después candidata presidencial. Suplicy ya había gobernado la principal ciudad brasilera y tenía amplio reconocimiento en la población. Sin embargo, no fue capaz de derrotar a Gilberto Kassab, alcalde que buscaba la reelección. Por qué, muy simple, a Kassab lo apoyó el popular gobernador José Serra y su campaña se rodeó de figuras internacionales como Enrique Peñalosa y Rudolph Giuliani.

A Lula la derrota lo tomó por sorpresa. El Gobierno Federal y el PT habían apostado todo para que Suplicy fuera la candidata del partido en 2010. Otros posibles candidatos se habían quemado entre 2004 y 2005 con los escándalos de corrupción del gobierno Lula (José Dirceu, Marcelo Sereno y Josias Gomes). El presidente, que no tenía una segunda cabeza en su partido, decidió nombrar a la Ministra de la Casa Civil (algo así como la Ministra de la Presidencia) en el puesto de candidata presidencial.

A Dilma Roussef no la conocía nadie. Había sido secretaria de minas y energía de Rio Grande do Sul y después ministra de energía del gobierno de Lula. Su candidatura comenzó con problemas, pronto su pasado como guerrillera y promotora de un Golpe de Estado le hizo perder el apoyo de las Fuerzas Militares. Después, sufrió de cáncer y muchos creyeron que hasta ahí llegaría su aspiración presidencial. Cuando todo iba por buen camino y Madonna había participado en el show de lanzamiento de su candidatura Roussef tuvo que enfrentar una nueva crisis, el sistema eléctrico instalado durante su mandato como ministra generó un efecto dominó que dejó sin luz a casi 80 millones de personas durante varias horas.

Ahora, por primera vez, la candidata oficial aparece como primera opción, pero todavía no tiene la victoria asegurada. Primero, debe garantizar que los votantes la conozcan, debe derrotar a José Serra en los debates y debe acostumbrarse al rol de candidata. Todo puede pasar, el peor escenario es que el PT se convierta en una fuerza minoritaria y el mejor es que controle el congreso con un presidente de otro partido.

1 comentario: