sábado, 20 de junio de 2009

La semana que pasó

No quería dejar de hablar de los acontecimientos políticos de esta semana porque me parecen el triste ejemplo de lo que en Colombia pasa con el Estado de Derecho todos los días: un Presidente que no cumple con sus funciones constitucionales, un gobierno corrupto, un Congreso que no representa a sus votantes, un electorado que no asume su responsabilidad como ciudadano, una justicia coja y lenta y una prensa apática y desinteresada.

El tema del Presidente es terrible, debo confesar que no creo que Uribe sea lo peor que le ha pasado a Colombia y podría ser mejor que el próximo presidente (se imaginan a un Uribito o a Santicos en el Solio de Bolívar, asqueroso). Más allá de las implicaciones que su presidencia ha tenido para bien y para mal en nuestro país, creo que él está en mora de decirnos a nosotros, los ciudadanos que pagamos impuestos y lo tenemos allá arriba (sí, nosotros los que o bien lo ayudamos a elegir o que no hemos hecho nada para que se caiga), si piensa reelegirse o no. En lugar de eso se ha puesto en contra de las víctimas de los terroristas y ha jugado a incomodar a la justicia. Sí, es cierto, la ley de víctimas nos cuesta mucho a todos, no es fácil sacar miles de millones para resarcir los daños que un puñado de personas hicieron; aún así es el deber de todos permitir que las víctimas reciban el trato digno que se merecen y que obtengan de alguna manera una vía para empezar sus vidas otra vez, no hacerlo es exponernos a que la violencia dure otros 50 años. Hacer un esfuerzo fiscal a corto plazo puede representar una apuesta a largo plazo por el desarrollo y la equidad en nuestro territorio. Ahora, es ridículo que el presidente decida no enviar la terna para el cargo de Fiscal General a la Corte Suprema de Justicia, es claro que a Mario Iguarán le falta un mes y medio en el cargo, pero es que elegir a su sucesor no es tarea fácil, el nuevo fiscal debe estar preparado para tomar decisiones en temas trascendentales como la Yidispolítica, el asesinato de Galán, la parapolítica, la farcpolítica y otros tristes episodios de nuestra realidad nacional.

En el tema de la corrupción hablé en general del gobierno, porque es a todos los niveles, desde los hijos del Presidente, pasando por sus ministros y llegando a los miembros del gabinete de Samuel Moreno. Es terrible que un país de pobres con tantas necesidades básicas insatisfechas no tenga políticos que se preocupen por resolver los problemas de sus ciudadanos sino a llenar sus arcas con dinero que aportamos los ciudadanos.

El tema del Congreso es el más preocupante. Da la impresión de que los congresistas fueron elegidos para representar las ideas del Presidente y no las de sus votantes. Esta semana fueron votados polémicos proyectos y el país ni se enteró, la ley de víctimas no pasó y todos felices, la posibilidad de que los partidos sean más incluyentes no pasó y todos felices, la reforma política pasó y todos felices. Nadie sabe bien qué fue lo que se acordó en las salas de votación. Por demás no se hizo nada para ayudar a pasar la crisis y no trabajaron en todo el semestre, a última hora les dio por trabajar hasta el lunes festivo.

Los ciudadanos, pues es que la mayoría no tienen conciencia de los derechos y deberes, uno no paga impuestos porque toca sino porque con ellos se construye un mejor futuro, pero entonces hay que velar porque así sea. Uno no vota porque así gana 10% de descuento en su matricula en las universidades públicas o le dan medio día de descanso remunerado, sino porque aquellos que se quieren hacer elegir son los representantes de uno y después uno tiene que exigirles. Cuántos de ustedes votaron en la última elección, cuántos de ustedes saben qué están haciendo sus candidatos de hace 2 o cuatro años, cuántos de ustedes saben cómo votó su senador (a) o representante a la cámara los proyectos que se votaron esta semana. Cuántos han asistido a la rendición de cuentas de sus políticos o tienen una idea de quiénes pueden ser sus posibilidades el año entrante. Es tan triste este panorama que mi mejor amigo es homosexual y votó al Senado por un personaje que presentó una ley para que el homosexualismo sea declarado ilegal otra vez en Colombia, alguien me explica la coherencia de eso. No importa que uno sea de derecha o de izquierda, uno tiene que votar por aquel que lo va a representar. Por eso hace cuatro años voté por Gina Parody, quien hasta último momento me representó, voté por Antanas Mockus, porque sabía que él iba a procurar construir un país parecido al que yo quiero para vivir. Hace dos años voté por Peñalosa porque su modelo de ciudad me gusta más que el de Samuel y porque sabía que tomaría las decisiones que la ciudad necesita para mejorar, y por Marta Ordoñez, porque sé que iba a ser una excelente concejal y estaba a favor de las cosas que yo considero fundamentales en una persona que va a estar a cargo del control político y la creación de políticas de crecimiento de Bogotá.

La justicia de Colombia es ridícula, apenas 20 años después estamos tratando de decidir quiénes fueron los que asesinaron a Luís Carlos Galán, ni hablar de crímenes que nunca sabremos cómo ni quienes fueron responsables como la Matanza de las Bananeras, el asesinato de Gaitán, o de Uribe Uribe. No es posible pensar un país sin violencia cuando la gente siente que el establecimiento no les va a dar el castigo necesario a aquellos que no siguen las normas de convivencia, seguiremos teniendo violencia mientras no haya justicia.

La prensa, es una vergüenza. Lo digo como periodista indignado de mis colegas que no fueron capaces de presionar lo suficiente para que el Presidente cumpla con su labor o que el Congreso represente a los ciudadanos y no al ejecutivo. También, qué podemos esperar si personajes como Vicky Dávila o Claudia Gurisati siguen creyéndose dueñas de la verdad absoluta, seguro su verdad no incluye a las víctimas, ni a los afectados por la crisis, mucho menos a los ciudadanos del común.

1 comentario:

  1. Interesante.

    Estos dias he estado colaborandole a mi apdre en la fiscalia y viera esos procesos... mejor dicho es una vainad e contar con cafe de por medio, toda una experiencia pues es la primera vez que hago eso en una de las de aca de Bogota.

    A todas estas que cuendo me den descanso por esos lares en serio, aguanta lo del cfe

    ResponderEliminar