lunes, 18 de agosto de 2008

Encuentros casuales versión 2.0

Es increíble como encontrar a las personas correctas en los momentos le puede cambiar -casi literalmente- la vida a uno. Por eso cuando te conocí nunca me imaginé que todo esto pudiera pasar en tan poco y tan corto tiempo (estoy parafraseando la letra de una canción, no sé cual es), que me dibujaras una sonrisa en mi boca cada vez que pienso en ti, que en mi mente constantemente estés presente, que los momentos vividos contigo sean absolutamente perfectos.

El encuentro perfecto se dio a través de internet, qué sería de nosotros sin esa herramienta fundamental. Importante, porque nuestras vidas, la tuya y la mía en gran parte dependen de este maravilloso invento. Luego, el encuentro casual, gracias a la soledad y las ganas. Dos escenarios eran posibles: uno nos gustabamos, otro no nos gustabamos. Ya.

Sin embargo, como en un relato de realismo mágico, nos gustamos y mucho. Entonces descubrí que no sólo era una serie de eventos muy afortunados, sino que estaba frente a una persona muy especial. Esa persona que se robó un pedacito de mi corazón desde el primer día y que en ese lugar que dejó sin corazón puso un nido para que creciera un nuevo amor... Ese nuevo amor ha estado sumamente hambriento y ha puesto a sus pies casi todo el corazón, ha derrotado a una mente insegura y ha puesto a su servicio toda la carga corporal y mental para que se contruya un lazo muy fuerte entre el corazón consumido y el corazón que consume.

Ese encuentro, el primero, y todos los demás, han sido la versión 2.0 de los encuentros casuales que tanto me gustan (encuentros casuales está disponible en otro post de este mismo blog)... Sólo que esta vez el encuentro fue definitivo... o si no pregúntenle a mi corazón.

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