lunes, 7 de julio de 2008

¡Por fin!

Ayer la dicha de los hinchas y de los boyacenses no podía ser mayor, por primera vez nuestro equipo el BOYACÁ CHICÓ había logrado una estrella. El camino no fue fácil, pero al menos fue consistente. Desde el 2004, cuando jugamos por primera vez en la división A del campeonato y desde 2005, cuando el equipo se fue para Tunja, casi todos los campeonatos habían tenido al Chicó entre los 8 mejores. El año pasado, gracias a la reclasificación fuimos a dos juegos de la Libertadores, tratandon de obtener un cupo a los juegos de los grupos.

Este año con una campaña impecable, una sede casi imbatible y un goleador innato -el señor Caneo- llegamos a los cuadrangulares y a la final. Hasta ahí, todo bien. Las cosas se empezaron a complicar cuando por culpa de una decisión arbitral equivocada, el partido de ida quedó empatado 1-1. El juego en Tunja era, literalmente, el todo por el todo.

Un primer tiempo que gritaba Boyacá Chicó campeón logró ser doblegado por el equipo visitante con maestría y tenacidad. El título se escurría y los hinchas nos comíamos las uñas pensando en nuestro equipo. Después de los 90 reglamentarios la serie de penales, el Chicó logró meter los cuatro, mientras el América se equivocó dos veces. Polvorá, gritos, alegría, el Chicó es el primer campeón de Colombia.

Hoy con la euforía un poco menor toca resaltar el juego del América, la campaña del profe Gamero al frente del Chicó, el trabajo en equipo de Boyacá. La pésima transmisión de RCN que no quería que el Chicó ganará y hacía comentarios como "el Chicó va ganando, pero no se asusten señores que el América es un equipo grande que merece ser campeón" o "América se está recuperando y va a lograr el título".

A Pimentel, a Gamero, a los jugadores y a todos los boyacenses gracias, por este triunfo tan bonito

No hay comentarios:

Publicar un comentario